Barras a presión que aprovechan huecos imposibles
Entre dos paredes, una barra a presión sostiene cortinas divisorias, perchas temporales o cestas colgantes. Refuerza con almohadillas de goma para no marcar, y asegura cargas repartidas con criterio. Cambiar estaciones se vuelve simple: quitas, lavas, repones y el piso nunca sufre cicatrices contractuales. Además, puedes moverla de la cocina al baño o pasillo en minutos, manteniendo el orden donde más lo necesites.